Conviene que sea así tanto si son competitiv@s como si son jugadors "sociales", es decir, que practican un deporte sin otras pretensiones más allá de disfrutar de un pasatiempo. Este tipo de jugadors también tiene la necesidad de comprometerse con su mejora constante, por, al menos, tres razones importantes:
- Cuanto más competente sea, más divertido le resultará el deporte que practique. Más disfrutará.
- Al formar parte de un equipo se adquiere el compromiso de esforzarse, ya no por un@ mism@, sino por ls compañers. Y al hilo de la primera razón: cuanto más se aleje el nivel de sus compañer@s del suyo propio, menos disfrutará.
- Hay competitividad sana, como la del individuo consigo mismo. La autoexigencia es altamente deseable (o necesaria) para tod@s a la hora de afrontar los grandes y pequeños retos de la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario