Recordad que estas preguntas solo
nos resultarán útiles si las contestamos con total honestidad. Pero,
generalmente, estamos tan enamorads de nosotros mism@s y tan anclad@s en
nuestras creencias que es aún mejor que le hagamos las preguntas sobre nosotrs
a otras personas de nuestro entorno para obtener respuestas más objetivas. Y
sería interesantísimo si esas personas son nuestrs propios jugadors (pero de
forma anónima, por si acaso). ¡Sus respuestas podrían agitar nuestros
cimientos! Este tipo de evaluaciones habría que hacerlas regularmente, buscando
el feedback más variado posible.
Aquí dejo algunas preguntas más que pueden servir para
comprobar hacia qué lado caen nuestros enfoques:
- ¿Hago la alineación con ls mejores jugadors? ¿O premio actitudes como constancia y esfuerzo?
- ¿Soy más permisivo con una mala conducta cuando se
trata de una de mis “estrellas”?
- ¿Cuando la actitud en el campo ha sido nefasta
pienso “por lo menos hemos ganado”?
- ¿Me responsabilizo por los brotes de indisciplina de
mis jugadors?
- ¿Mis consignas de vestuario se centran en resultados,
o en procesos?
- ¿Cuál es
la proporción entre causas externas e internas que encuentro para explicar el
bajo rendimiento de mi equipo? ¿Y para el alto?
- ¿Cuándo hablo de mi plantilla lo hago
indistintamente de sus logros y de sus “fracasos”?
- ¿Soy capaz de consultar algo a otros entrenadores, aunque sean de nivel "inferior"?
- ¿Cuando doy algún
consejo es porque me lo han pedido?
Y la lista podría ser larguisima ¿Qué preguntas (te) harías tú o te gustaría que nos hiciéramos más a menudo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario